Mundo de ficçãoIniciar sessãoMedia hora después… sí, era exacta media hora después, porque lo estaba viendo en su reloj de mesa, no podía pegar ojo. Tal vez tenía demasiado alcohol encima como para calmar sus pensamientos, pero lo dudaba. Cuando bebía, solía relajarse y descansar con libertad. El problema era lo que pasaba en su mente.
Akari se removió en la cama con mucha lentitud, para no agitar el colchón y no llegar a despertar







