CAP. 23 - Sed de Poder y Carne
POV/ ADRIAN
Volver a casa fue como respirar después de semanas atrapado bajo el agua. El avión aterrizó al final de la tarde y, antes incluso de que el chofer abriera la puerta, ya sentía el corazón acelerado por las niñas… Cuando atravesé la puerta de mi casa, dos pequeños torpedos me impactaron.
— ¡PAPÁAAAAA! — gritó Ângela, lanzándose a mi regazo. — ¡Tardaste mucho! — reclamó Geovana, subiéndose a mí como un monito.
Las abracé a las dos con fuerza. Sentí su olor. Su calor. La nostalgia quemó