Punto de vista de Rosalie
Llegué hasta el ascensor antes de darme la vuelta.
No sabía qué me había impulsado a hacerlo. Una parte de mí se negaba a marcharse mientras él tuviera la última palabra. Otra llevaba siete años esperando para decir lo callado; entonces era demasiado joven, estaba destrozada y con un embarazo tan avanzado que no podía sino huir.
Así que regresé a la sala de conferencias. Él seguía allí. No se había movido de la silla, lo cual me sorprendió. Casi esperaba encontrarlo y