Punto de vista de Rosalie
Renuncié a mi trabajo en el hotel un miércoles.
Llevaba dos semanas dándole vueltas al asunto, desde la mañana siguiente a la audiencia, cuando desperté a las cinco y media tras dormir a duras penas cuatro horas. Me quedé recostada en la oscuridad, repasando mis finanzas por lo que debía de ser la cuadragésima vez, para llegar siempre a la misma conclusión.
Sin los ingresos del hotel, los números no cerraban, y ya no sabía qué hacer.
La verdad era que llevaban mucho ti