Punto de vista de Rosalie
Bajé la mirada hacia la mesa.
—Cuesta escucharlo —admití.
—Me lo imaginaba.
—No borra lo que hizo.
—Nunca dije que lo hiciera. —Su tono se volvió más cauteloso. Sopesaba cada palabra, tal como acostumbraba a hacer cuando procuraba ser honesto y justo a la vez.
Era algo que siempre le había costado más de lo que aparentaba.
—No te pido que cambies tu opinión sobre él. Tampoco te digo que lo perdones. Solo te cuento lo que vi.
Volví a tomar el té.
—No sé cómo perdonarlo