Punto de vista de Aiden
Había escrito cuatro versiones de mis votos.
La primera era demasiado larga. La segunda resultaba muy cautelosa, con esa clase de prudencia que la hacía sonar como un documento legal —lo cual tenía sentido considerando cuánto tiempo había pasado con Richard últimamente—, pero no era adecuada para una ceremonia nupcial. La tercera era mejor, pero contenía una oración que, estaba seguro, haría que Rosie me lanzara esa mirada que reservaba para las situaciones un tanto exce