Apenas había podido conciliar el sueño en toda la noche, en su cabeza repetía una y otra vez:
“Katlyn te drogó”
Las pesadillas habían vuelto a intensificarse en las pocas horas en las que había logrado cerrar los ojos. Ahora el rostro de sonrisa grotesca de Katlyn estaba como protagonista, también el momento en el que había brindado con la rubia y las demás, y cuando bebió el contenido adulterado bajo la mirada de todas esas arpías que sabían lo que había hecho Katlyn y nadie había impedido que