UNA BESTIA HAMBRIENTA.
UNA BESTIA HAMBRIENTA.
Las cadenas crujían con un lamento metálico, resonando a través de las mazmorras mientras Brandon luchaba contra su confinamiento. La piedra fría de la pared era implacable contra su espalda, un recordatorio constante de su encierro. La bestia dentro de él no era más que una sombra de su poder anterior, hambrienta y furiosa, cada rugido era un estallido de ira impotente.
―¡Hambre! ―gruñó la bestia en el abismo de su mente, su voz, un gruñido gutural que rebotaba contra la