BUSCAR UNA SALIDA.
BUSCAR UNA SALIDA.
Alekzander se acomodó en la silla frente al gran escritorio de Lorenzo, su postura relajada contrastando con la gravedad de la situación. Con una leve sonrisa, comenzó a hablar, su voz era calmada, pero portaba un tono de urgencia que captó la atención de Lorenzo.
―Alfa Lorenzo, las bestias sangrientas son una plaga difícil de erradicar, pero no imposible ―dijo Alekzander, entrelazando sus dedos y apoyándolos sobre la mesa. ―Hay un método antiguo, olvidado por muchos y temid