Capítulo 49. Pasión desbordada
Emily
—¡Ethan! — grito su nombre cuando sus caderas chocan contra las mías, ingresando en mí sin previo aviso. El dolor y el placer se funden en uno solo, incluso puedo admitir que acabo de llegar al clímax en este mismo instante.
—¡Dios, cariño! Sigues tan apretada para mí, tan lista y caliente— gruñe contra mi cuello, mordiéndolo también. —No puedo resistirme a ti. Lo intenté, pero no puedo…— dice entre gruñidos.
No puedo pensar más en lo que dice porque sus caderas vuelven a golpear contra m