Capítulo 30. El dolor de ser una Branson

Emily

Muerdo con fuerza el trozo de tela que uno de los hombres de Dominique metió a la fuerza en mi boca.

Otro golpe llega a mi espalda con más fuerza que el anterior. El impacto es tan brutal que siento como mi piel se abre, incluso puedo sentir la sangre recorriendo mi espalda y cayendo al suelo.

—Así que eres igual que tu madre: Una cualquiera que necesita atención de los hombres prohibidos— dice Dominique con burla.

Aún no sabía cómo se había enterado de que estaba con Ethan… Simplemente,
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