Llegué puntual a nuestra primera cita, pensé en usar mi motocicleta, pero se que a las mujeres les gusta sentirse protegidas cuándo salen la primera vez, también quise hacerla sentir especial, llegué puntual, pensé que tardaría una eternidad en salir, para mí sorpresa no tardó más de cinco minutos. No se esforzó mucho en arreglarse, una señal de que todavía le doy exactamente igual.
— Adelante hermosa señorita. — Abrí la puerta para ella.
Algo que no suelo hacer, pero como dije, la quiero hacer