Capítulo 8: Mala voluntad.
El viento entraba gentilmente por el ventanal de su balcón aquella noche, y la hermosa castaña de ojos verdes se dejaba caer sobre la cama. Había sido un día largo y extraordinario, que había logrado dejarla completamente agotada tanto físicamente, como mentalmente. Extendiendo su mano, Elianna miraba aquel anillo en su dedo, era sin duda alguna una joya hermosa y real que se ajustaba perfectamente a su dedo anular, ¿En qué momento aquel hombre había adivinado la medida exacta de su dedo? Quizá