Capítulo 67: Palabras crueles.
— Por favor, no se mueva —
Los médicos ordenaban a Elena quien se mantuvo imperturbable dentro de aquella enorme máquina que le daría las respuestas a sus recientes y dolorosas cefaleas.
Elianna observaba atenta desde un piso superior. Nunca podría perdonarle a Elena todo el daño que le había hecho, pero no tenía el corazón para dejarla sola en un momento tan difícil. Mirando su celular, se sintió irritada al ver que no había respuesta alguna de Elara; ella debía de estar allí para su madre,