un seductor Valentain
Apolo terminó lo que estaba haciendo estoicamente, sus pequeños no sabían de lo que estaba pasando con sus padres, ellos no deverian salir dañados, les llevó hasta la sala de estar los panqueques, ellos comieron felices, de vez en cuándo alguno de ellos se acercaba a abrazar a Apolo, preguntaron por su madre pero Apolo la disculpó, pidió a sus hijos que la dejaran descansar, es noche Apolo los arropó para dormir y les contó un cuento, era tan adorable de ver a sus tres hijos vestidos en pijamas