Fuiste tú pequeño demonio! Ares se abrazaba del brazo de su padre dónde se sentía protegido, tenía su mirada enfocada en el computador ignorando a su tío
Apolo si no los corriges van a destrozar la mansión Valentain! déjame darle unas nalgadas a ese pequeño diablillo!
Ares abrió sus ojitos azules mirando a su padre, le azotarían el trasero por travieso!
Te los repondrá el trillizo, Daniel! ya cálmate un poco, son solo niños, es normal que hagan travesuras!
Cuándo Daniel regresó a su asiento