Mundo ficciónIniciar sesiónCreedme nada me haría más feliz que tener una mujer tan bella en mi casa y en mi…
Carlota detectó enseguida las segundas intenciones del hombre después de escucharlo un minuto más. Para su enorme desconcierto había recibido decenas de ellas en el tiempo que llevaba en esa ciudad, mas de las que había recibido a lo largo de su vida cabía decir. Se levantó del piso con aplomo, acomodá







