Mundo de ficçãoIniciar sessão—Estás impresionante—. Apenas conseguí decirlo entre mis risitas.
—Me lo imaginaba. Volvió a sonreírme y salió de la habitación, probablemente para sacar las pinzas del pelo. Por fin me calmé y me di cuenta de que Alex me miraba fijamente, con una expresión extraña en la cara.
—¿Qué tal la muñeca?— me preguntó.
Con todo lo que había pasado esta t







