Capítulo 79: Secuestro.
Los pasos pesados y masculinos resonaban en aquellos pasillos haciendo un eco infernal que rebotaba en las paredes. Algo no se sentía bien, no lograba mirar a algún vecino fuera, ni siquiera estaba en su puesto el amable portero que los recibía siempre. El sepulcral silencio reinaba en aquel edificio de departamentos en donde Madison Harrington estaba viviendo y eso le provocaba una angustia terrible que comenzaba a apresurar sus pasos hasta convertir su tranquila caminata en una carrera contra