Capítulo 38: La mirada de los celos.
Hermosos y únicos ojos celestes como el cielo que hacían palidecer los suyos de un verde común, su cuerpo era simplemente perfecto, con curvas en su lugar y bien proporcionados pechos y caderas, su rostro, estaba más allá de una belleza extraordinaria como lo era la suya o la de Alexa, parecía una maldita obra de arte esculpida por los mismos dioses, era simplemente maravillosa y caminaba tomada gentilmente de la mano de su aun esposo que reía con ella como no lo hacía en años.
— ¿Quién esta mu