Capítulo 37: Mala mujer.
Elijah permanecía sentado en el único balconcito que daba vista hasta el sauce donde se hallaba el columpio de su madre, había visto a su padre observarlo con melancolía la noche anterior y no era más que un maldito hipócrita. Le había enfurecido su presencia en el jardín que estaba prohibido para todos, nadie que no fuese él, tenía permitido estar allí; fue el último lugar donde estuvo con su amada madre...y también el lugar donde la vio morir...observaba el gentil movimiento de las ramas así