Christopher
Las brasas de la fogata chispeaban en la noche de montaña, pero el frío que me calaba los huesos no tenía nada que ver con el clima. Lo supe desde la mañana. Lo supe desde el preciso instante en que vi a Zoe salir de su cabaña apoyándose en la pierna lesionada, caminando con una soltura que contradecía por completo el dolor que debió sentir anoche.
Y luego vi a Alexander.
Mi hermano llevaba la misma expresión en el rostro q