Fue la secretaria quien llamó y había comprobado, "No hay constancia de ningún viaje con billete para ella."
Gabriela dejó que Yolanda se fuera primero, y desde luego no se habría ido en ningún transporte que exigiera un nombre real, o un billete que pudiera ser rastreado.
Ya había hecho los preparativos, había comprado un coche de segunda mano hacía tiempo y lo había colocado en el aparcamiento que hay debajo del centro comercial, y había planeado su ruta para evitar todas las cámaras y huir en