Capítulo 730
Alberto estaba tendido en el suelo, con la frente herida y ensangrentada.

Un hombre estaba parado a un lado, en pánico, repitiendo una y otra vez: —No fui yo quien lo golpeó, no fui yo quien lo golpeó... Fue él quien se lanzó contra mi coche.

Gabriela reprendió en voz baja: —¡Ven y ayúdame!

Ella no podía manejar sola a Alberto.

Anteriormente, Alberto había tenido una cirugía de corazón.

Eso hacía que su cuerpo fuera más frágil que el de una persona promedio.

El conductor se apresuró a ayudar a l
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