"No hace falta que lo investigues." No sabían si Javier estaba escuchando a escondidas o había estado despierto toda la noche vigilando la puerta.
Tenía un color verdoso bajo los ojos.
Como si no hubiera descansado.
Probablemente porque anoche, Gabriela no salió de la habitación de Rodrigo y él se asustó.
Felipe frunció el ceño, "Javier, ¿cuándo has aprendido a escuchar a escondidas? Parece que vas a convertirte en una hipócrita."
"Fuiste tú quien dejó la puerta abierta, no escondí, estaba aquí