¡Carlos fue atacado indefenso!
Un dolor punzante en la espalda que sólo pudo sentir antes de sentir la gravedad de la situación le hizo retroceder, "Ceci..."
Antes de que pudiera terminar sus palabras, vio el afilado cuchillo empuñado en la mano de Cecilia y sus pupilas chasquearon, "Puta..."
Inmediatamente fue a agarrar la mano de Cecilia, Cecilia estaba loca, no había ni un poco de calor en sus ojos, sólo odio intenso, ser traicionado de esta manera era algo que no podía tolerar.
Su mano se es