Lo correcto era apoyarse mutuamente.
No era necesario que una persona siempre hiciera sacrificios.
Gabriela estiró los dedos con picardía para tocarle el cuello.
Rodrigo, "..."
Sonrió, agarrando la mano de Gabriela, "¿No te da miedo que sea de día?"
Gabriela le fulminó con la mirada, "Estaba mirando tu herida, ¿en qué estabas pensando?"
¿En qué estaba pensando?
Ella se había ofrecido a desnudarle, ¿en qué estaría pensando?
Era un hombre normal, no era un hombre sin la capacidad de tener sexo.
..