Sólo entonces Rodrigo miró a Javier.
¡Así que estaba tan enfadado por el cuadro!
Si quiere enfadarse, ¡que siga así!
Dijo, "Quémalo."
¿Gabriela se lo pintó? Bueno, ¡entonces dejará que se convierta en polvo!
Javier, "..."
Ya estaba tan enfadado que no podía hablar.
¡Esto es intimidación!
Joan llamó para que lo hicieran, dando de paso otra orden de desalojo, "Señor Fernández váyase."
El pecho de Javier se agitaba de rabia.
¡Estaba tan enfadada, pero no pudo desahogarlo!
Peor, y no sabía si Joan l