Camill dejó parado en la puerta a Cristóbal y entró de nuevo a la mansión Mandujano con sentimientos encontrados, extrañaba mucho a sus hijos pero si volvía así de fácil Cristóbal no aprendería la lección
Esa misma noche habría un banquete de empresarios, Rodrigo Mendoza, Tomas del Villar, Renzo Mandujano y Cristóbal eran de los invitados más importantes, Renzo había invitado Camill para que fuera su acompañante y la hermosa ojiverde mar aceptó
Cristóbal se había quedado con un palmo de narices