Por la mañana muy temprano, la agotada pareja seguía profundamente dormida, pero unos llantos entrecortados que tenían ya unos cinco minutos despertó al Ceo, era su bebé que lloraba pero con batallas, como si le costará hacerlo, el padre de inmediato notó la diferencia del llanto normal de su hijo a éste
El agotado CEO extendió su mano para tomarlo, más la estiraba y estiraba pero no tocaba nada, el bebé! de un salto se incorporó para buscarlo entre las sábanas que lo cubrían, desparpajaba todo