Ven acá mujer! no te voy a hacer nada, eso ni Cristóbal se lo creía, Camill estaba encerrada en el baño, era de madrugada y unas manos tibias acariciaban el cuerpo de la hermosa ojiverde mar, ella salto cuál venado huyendo de su cazador hacía el cuarto de baño a encerrarse
Comportate Cristóbal! no podemos tener intimidad! me suicido si quedo embarazada de nuevo, que no te es suficiente con el demonio de tazmania que tenemos, parece un pequeño vampiro! además en el contrato establecimos que ser