Los días pasaron hasta convertirse en un par de meses, un frustrado Rodrigo revisaba documentos en su despacho, estaba de muy mal humor, así se ponía cada vez que llegaba el día de descanso de Elisa, ella no había querido tocar el tema de la noche de pasión que habían tenido, dijo a Rodrigo que por el bien de Alejandrito debían dejar eso atrás
Esa noche Elisa saldría a las ocho cómo siempre, con lo que no contaba es que José Luis había ido a recogerla, se había hecho cómplice de los padres de