Amanda comprendió a su cuñada, Mateo, aparte de tener una cara de modelo, tenía una estampa perfecta, ella le guiño un ojo a Karina, quien se sonrojó.
Gladys quedó anonadada, jamás se imaginó que debajo de sus trajes, se escondiera semejante cuerpo, le coqueteó descaradamente, eso molestó a todos los presentes, porque ella sabía que hubo algo entre Karina y Mateo.
Parecía que sabía el gusto de Mateo por los pechos grandes, porque sin disimulo, buscaba llamar su atención continuamente.
Eso hizo