Gustavo le tomó la mano a Silvina y se disculpó por la actitud de sus amigas.
-Cada vez las aguanto menos a estás dos, el grupo, en principio, eran los amigos de secundaria de Mateo y luego nos fuimos sumando distintos amigos que nos conocíamos en la facultad o en algún trabajo.
Quiso dejar en claro que él no era amigo de esas dos mujeres, aunque pertenecían al mismo grupo.
-No te preocupes, no podés hacerte cargo de lo que dicen las demás personas, cada uno se tiene que hacer cargo de sus prop