Marcia me llamó alarmada a mi consultorio. -¡¡¡Doctora Andrea, ocurrió un serio incidente en la puerta de la casa de los Green!!!-, chillaba histérica. Yo pensé, de inmediato, que Marcus habría sufrido un grave accidente o quizás hubiera ocurrido un incendio y hasta pensé en un asalto y que a él le dispararon los malhechores. -¿Está malherido?-, me puse de pie alterada, ofuscada, sumida en la angustia, parpadeando de prisa.
-No, no, no, Marcus está bien, un hombre nos ha atacado, ha lanza