Justo, cuando me disponía a salir con destino a la clínica, recibí un mensaje en mi laptop. Era de "Flecha". Me sorprendí porque ya llevaba buen tiempo sin recibir sus mensajes ni saber nada de él. Yo me había abocado, demasiado al hospital. Él me había escrito un poema. -Para la princesa, dueña del trono de mi corazón-, me escribió haciendo tamborilear mi corazón. Mordí mi lengua, incluso, coqueta y abrí el archivo. Se titulaba "Contigo". Afanosa comencé a golpear mis rodillas y no dejab