Salí a pasear con Green por el parque que está cerca a su casa. Eso fue un viernes por la tarde, día que le había programado una consulta y algo de terapia. Marcus, sin embargo, no mostraba progresos pese a mi esmero y el hecho de que, ciertamente, me interesaba y me gustaba mucho, demasiado en realidad. Él hablaba siempre, a cada momento, de su vida pasada, de que estaba muerto, que afrontó numerosos desafíos, que enamoraba condesas por doquier, que tenía bastantes caballos y que también se