Trevor le organizó una despedida para Hughes junto a los otros pacientes de la clínica. Le pidió a Brown el comedor y sirvieron muchos panes con mantequilla que le encantaban bastante a Frederick. Mi paciente se emocionó hasta las lágrimas viendo tanto alborozo y algarabía por haber recibido el alta y el hecho que pueda regresar a casa. -Qué gusto haber conocido a un pintor que será famoso con el tiempo-, lo abrazó Trevor mientras los otros internos aplaudían eufóricos, tributándole estruendo