Llamé a Doris. Ella también estaba llorando. -Doctora, no deseo hablar, discúlpeme-, me dijo, sollozando.
-Hablé con Marcia, me contó todo, que Julissa está viviendo con Marcus-, intenté ser diplomática y no herirla.
-Yo también he dejado la casa, doctora, me voy a otra ciudad, donde mis padres, el joven Green me ha significado una gran decepción, estaba segura de que yo era su gran amor, nos amamos mucho a escondidas, en secreto, e imaginaba que tarde o temprano íbamos a consolidar nue