Dragos.
Veo con horror y muchos desesperas cómo Anis comienza a cerrar los ojos, comienzo a mover su cuerpo y a gritar su nombre en un intento estúpido e inútil por hacerla despertar por devolverle la vida.
-Anís por favor amor no me puedes dejar, prometiste que jamás me dejarías.
La abrazo fuertemente a mi pecho y las lágrimas comienzan a derramarse por mi rostro, no me importa que me vean he perdido al ser vivo más importante para mí, lo único que me hace levantarme por las mañanas el aliento