PUNTO DE VISITA DE CAMILLE
Salí a tomar un poco de aire. El aire en el salón de alguna manera se sentía sofocante. Estaba lleno de tensiones tácitas y miradas inquisitivas, y no mejoró hasta que encontré el camino hacia el jardín. La fresca brisa de la mañana me proporcionó poco alivio mientras jadeaba por respirar y mi pecho se contraía más con cada inhalación.
Quería gritar, liberar la angustia que brotaba dentro de mí, pero ni siquiera encontraba fuerzas para hacerlo. Lo máximo que pude hace