Nanako, siempre atenta, ya estaba esperando a Charlie en la entrada del complejo residencial privado.
En cuanto llegó, se subió a su propio auto y lo guio hasta el interior.
Cuando él se bajó, ella dudó un momento, pero al final le preguntó: "¿Cómo te ha ido?".
Charlie negó con la cabeza. "Me he mantenido aislado, pero ni siquiera consigo calmar la mente para cultivarme".
Nanako suspiró y asintió. "¿Estás preocupado por la señora Wilson?".
Charlie asintió, sin molestarse en ocultarlo. "No dejo d