Además, con cientos de equipos de producción en todo el mundo trabajando en el mismo guion y miles de actores involucrados, Fleur ni siquiera sabría por dónde empezar a buscar a alguien a quien castigar para dar ejemplo.
Atacar a esos actores solo atraería una atención innecesaria. Los espectadores siempre pensarían que se trataba simplemente de una inofensiva serie de época, hasta que los miembros de los equipos empezaran a desaparecer misteriosamente y el número de víctimas fuera aumentando.