Las palabras de Merlin hicieron que a todos, incluido Charlie, se les helara la sangre.
Stephen había sido el confidente más cercano de Curtis Wade hasta su muerte; era bueno, pero no se suponía que fuera tan bueno.
Charlie no pudo evitar recordar aquella sensación que había experimentado en el monasterio de Quiant, en el monte Tason.
Era como si un leviatán acechara entre las sombras, luchando contra la Sociedad Eliminatoria Qing al igual que él.
Aunque no conseguía precisar de dónde proced