El mayor gasto en las operaciones de transporte marítimo siempre ha sido el combustible, ya que los buques de carga de 100 000 toneladas consumen decenas de toneladas de fuelóleo cada día.
Naturalmente, repostar también suponía un coste enorme y, aun suponiendo que el precio fuera de apenas unos cientos de dólares por tonelada, cada repostaje representaba un gasto de cientos de miles de dólares.
Por eso, a muchos operadores de buques de carga les encantaba repostar en Singapur, ya que los prec