En cuanto Charlie reservó los vuelos y el alojamiento, se lo comunicó a sus suegros.
Nunca habían viajado juntos, así que estaban llenos de ilusión aunque el viaje fuera corto.
Y cuando Elaine se enteró de que se alojarían en el Cheval Blanc Randheli, no tardó en presumir de ello en las redes sociales, incluso compartiendo los folletos y los precios de la página web del resort.
Siempre le había encantado presumir y, naturalmente, no iba a dejar pasar una oportunidad tan perfecta para llamar l