Sin otra opción, Tanya no tuvo más remedio que reprimir el intenso impulso que ardía en su interior y, poco después, volvió a concentrarse en su próxima actuación con Charlie.
De pronto, se le ocurrió una idea audaz: usando la actuación como pretexto, podría declarar su amor por Charlie frente a decenas de miles de fans en el estadio… ¡e incluso ante todo el mundo!
Charlie, por su parte, no estaba pendiente de Tanya; tenía la mirada fija en Quinn, que estaba en el escenario completamente conce