Al día siguiente se celebraba el último concierto de Tanya en Punta Este.
El equipo trabajó a toda máquina durante todo el día para ultimar los preparativos y, como protagonista, Tanya era quien asumía más responsabilidades.
Trabajó junto a su equipo para repasar todo el programa hasta sabérselo de memoria, asegurándose de que todo saliera a la perfección y sin errores.
Quinn también tenía mucho trabajo por delante: la habían contratado a última hora y debía coordinarse con el equipo de Tanya