Pat suspiró exasperado, pero no tuvo más remedio que marcharse.
Luego de que Pat se marchara, Greg sonrió y le asintió a Hank: “Felicidades por su completa recuperación, señor. En toda mi carrera, jamás he visto a un paciente que se haya recuperado de ningún tipo de cáncer de páncreas”.
Hank asintió, encantado de que su cáncer de páncreas hubiera desaparecido por completo.
Recostado sobre su cuello y moviendo las piernas en el aire, pensó que cada centavo gastado había valido la pena, con se