Como Mick Crane había establecido una jerarquía corrupta en el Clásico de Lujo, debía asegurarse de que su posición nunca se viera amenazada por Raymond Cole.
Por eso quería que Raymond se fuera y era evidente lo importante que era para él su propio beneficio.
Sin embargo, aunque planeaba proteger este trabajo con un salario de varios cientos de miles anuales e incentivos de igual valor, no creía que al hacer eso hubiera perdido 20 millones.
Y para rematar, esos 20 millones habían acabado en